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Lud maltigra feu.
Marte ludor. Dask-havel, la-fivau, meil-sarjaval.
Dragones.
El condado de Kerbeck, en el reino de Ridill,
lleva años enfrentándose a ellos.
Foy, rova-mezel, pel ignia.
La historia de sus condes es la de la batalla contra los dragones.
¡Maldita sea! Solo lo atraviesa en el entrecejo.
¡En posición!
¡A por él!
¡Aguantad! ¡Dadles tiempo de entonar los conjuros!
Un dragón es una calamidad.
Los negros en particular
son un cataclismo que Ridill solo ha experimentado dos veces.
En esas dos ocasiones,
varias ciudades desaparecieron del mapa.
Señorita Isabelle, es peligroso quedarse. Márchese.
Mi padre y los caballeros están luchando.
Su hija no puede huir abandonando a su gente.
Aunque…
Aunque eso signifique que muera en Kerbeck.
#1 Un socio me pide algo imposible
Monica, te traigo comida.
Cuánto tiempo.
Sujétame la puerta, que meto esto dentro.
Vale.
Ahí va.
Hola, Nero.
Está todo hecho un desastre.
¿Estos papeles son importantes o los puedo tirar?
Es todo importante.
¿Sabes qué, Monica?
Hace tres meses, un dragón atacó la frontera este.
Una manada de dragones alados apareció en una ciudad.
Y los lideraba nada más y nada menos
que el infame dragón negro de Worgan.
Pero enviaron a uno de los Siete Sabios.
Los Siete Sabios son los mejores magos del reino.
¿Quién crees que fue? ¡La más joven de todos!
La Bruja del Silencio los repelió a todos sola.
La Bruja del Silencio
es la única maga capaz de hacer magia sin entonar un conjuro.
Hacer magia sin decir nada es muy guay, ¿eh?
Toma.
Es mucho.
Por traerme tantas cosas siempre.
¿De qué trabajas, Monica?
Esto… Hago cálculos.
¿Eres matemática?
Digamos que algo así.
Entonces, ¿los que han venido a la aldea también son matemáticos?
Un socio tuyo quería verte, así que le dije cómo venir.
Soy yo.
Cuánto tiem…
Lou-lou-lou-lou-louis…
Preferiría que no balbucearas mi nombre de esa forma, si no te importa.
Lo siento.
Gracias por indicarme el camino, jovencita.
De nada.
Yo me voy ya, ¿vale? Adiós.
Cuánto tiempo sin verte, Louis.
Sí. Ha pasado mucho tiempo,
señorita Monica Everett, Bruja del Silencio de los Siete Sabios.
La Bruja del Silencio Monica Everett
Los humanos no pueden usar magia sin entonar un conjuro.
Pero existe una joven prodigio que hizo posible lo imposible.
Se llama Monica Everett.
Esta chica que vive encerrada en las montañas
es parte de los mejores magos del reino de Ridill,
la Bruja del Silencio de los Siete Sabios.
El proceso mediante el que logró esta hazaña fue uno muy sencillo.
Monica es extremadamente tímida
y al estar con otros prácticamente perdía el habla.
Institución educativa para magos Minerva
Delante de un desconocido
padecía espasmos y se quedaba sin voz.
Hasta llegaba a vomitar o desmayarse.
Naturalmente, así no podía entonar ningún conjuro.
Cuando Monica estaba a punto de repetir,
pensó que, si no podía entonar un conjuro delante del examinador…
Solo tengo que usar magia sin entonar el conjuro.
Cualquier otro habría pensado en formas de superar su timidez,
pero la imaginación de Monica fue más allá
e hizo que floreciera su talento.
Así es como la joven prodigio dominó la magia silenciosa
y se unió a los Siete Sabios con facilidad.
Ahí sus esfuerzos la llevaron en una dirección inesperada.
Para variar, veo que sigues desperdiciando tu talento, socia.
El Mago de las Barreras Louis Miller
Ryn, crea una barrera sónica.
Como ordene.
Es un espíritu superior.
Espíritu superior de viento Rynzbelfeid
Si los humanos usaran su poder mágico sin recurrir a la magia,
yo no tendría que haber desarrollado la magia silenciosa.
Bueno…
hoy he venido porque debo pedirte un favor.
¿A mí?
Sí.
Lo cierto es que protejo al segundo príncipe por orden de Su Majestad.
Pero tú eres el primer príncipe, ¿no?
Sí.
Te preguntarás por qué me ordenó a mí proteger al segundo.
Aunque tengo mis reservas,
sería una grosería conjeturar sobre las intenciones de Su Majestad.
Lo que nos concierne
es que se me ordenó protegerlo sin que se diera cuenta.
El príncipe Felix acude a la Academia Serendia, un internado.
Lo apropiado sería infiltrarse en la academia,
pero no puedo.
Alguien con mi aspecto y mi fama
no está hecho para el sigilo.
-¿Se echa flores a sí mismo? -Silencio, sirvienta inútil.
¿Y cómo vas a…?
La academia está bajo la influencia del hijo del duque Clockford,
el líder de la facción del segundo príncipe.
He preparado esto.
Es una barrera combinada
para detectar peligro,
bloquear magia y golpes, rastrear y enviar mensajes,
¿no?
Lo has acertado a la primera.
Sí.
Es un artefacto mágico de protección que he trabajado duro para crear.
Le envié al príncipe Felix otro broche emparejado con este.
Me permite saber dónde está y qué hace en todo momento, pero…
¿Lo estás vigilando?
Es natural estar al corriente de lo que hace tu protegido.
¿No se enfadará si se entera?
Parece que eres demasiado seria, socia.
Tengo un dicho para ti.
"Mientras no lo descubra, no pasa nada".
Fue un regalo que Su Majestad envió a Su Alteza.
Pero se rompió al día siguiente.
Pasé una semana sin dormir ni descansar para crearlo, y se rompió en un día.
Cuando se rompió el broche, no podía parar de reírme.
Reprimí mis ganas de ver a mi esposa para fabricarlo.
¿Y el segundo príncipe está bien?
Naturalmente,
forcé mi cuerpo desvelado para ir corriendo a la academia.
¿Y sabes qué?
Dijo que no había pasado nada.
Que rompió el broche sin querer.
Después de esta conversación, ya sabrás lo que quiero pedirte.
Infíltrate en la academia en mi lugar para proteger al príncipe.
¡No puedo!
¿Por qué yo?
Porque, a diferencia de mí, tú no eres muy sociable
y nadie te reconoce porque a las ceremonias vas con capucha.
Además…
nadie pensaría que una muchacha tan sosa es una de los Siete Sabios.
Pe-pe-pe-pe-pero…
Nada de pe-pe-pe-pe-peros.
Tu magia silenciosa es perfecta para una misión de escolta encubierta.
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