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CORREO
SANTA CLAUS - POLO NORTE
Estos son los finalistas para las galletas oficiales de este año.
¡Fabulosa!
Patty, ¿puedes llevar esto al salón de correos 42?
Claro, Santa.
¿En qué me quedé?
Hola. Disculpen la demora.
¡Mamá, viniste!
¡Claro! No me perdería esto por nada.
¡Blake, se ve increíble!
Gracias, mamá. Hasta Emma ayudó.
- No es verdad. - ¿En serio?
Quizá guarde su energía para la ceremonia de los calcetines.
No exageren. Ustedes están locos.
¿"Locos" bueno?
No.
Mamá, puse la foto de papá, si no te importa.
Claro, mi amor.
Es un buen lugar.
Fue una Navidad mágica, ¿verdad?
- ¿Adónde vas? - Arriba.
Pero si estamos empezando.
Traje malvaviscos.
Pongamos música y preparo chocolate caliente.
La Navidad no es mágica, son decoraciones baratas.
Tu papá amaba la Navidad.
Conservar las tradiciones mantienen vivo su recuerdo.
- ¡Pues no funciona! - Emma...
Lo hacemos todos los años.
Decoramos y fingimos que no pasa nada, como si papá aún estuviera aquí.
¡Pero no está!
Y poner unos tontos adornos no lo devolverá.
- A mí me gusta decorar. - ¡Porque no te acuerdas!
¡Ya basta! Me estoy esforzando... ¡Emma Mary, vuelve ahora mismo!
Mamá, ¿puedo escribirle mi carta a Santa?
Claro, hijo. Es buena idea.
SANTA CLAUS - POLO NORTE JO, JO, JO
NAVIDAD JOHN
Emma está empezando a olvidar,
y Blake... ni siquiera tuvo la oportunidad.
Ojalá los niños te hubieran conocido mejor.
Tuvimos muy poco tiempo.
¿Volverá a ser mágica?
SANTA CLAUS - POLO NORTE JO, JO, JO
Adoro el olor a deseos en las mañanas.
Mindy, nos tienes retrasados.
Ya catalogué esas solicitudes. ¿Lo hago otra vez?
No son solicitudes, son deseos.
Cada carta viene de un humano, ¿no lo ves?
Esta es de un humano, esta también y está también.
Los deseos de los humanos es lo más importante.
Su felicidad está en nuestras manos.
Pisas la felicidad de un humano.
Thomas, en Carlton, quiere un camión de bomberos.
Camión de bomberos para Thomas en Carlton. Listo.
Hago excelentes camiones de bomberos. Debería estar...
¡En el taller!
¡Lo sabemos!
- Mis padres... - Hacen juguetes.
Y tengo...
Las mejores calificaciones. Sabemos que no te gustan los correos.
Sé que quieres estar en el taller, pero debemos cumplir estos deseos.
Todos estos humanos dependen de nosotros.
Tienes razón.
Parece que Brandon Little quiere un suéter cuello de tortuga.
Está bien.
No es que no me guste el salón de correos, sino que...
Es que lo detestas.
Lo siento, Sammy, sé que a ti te fascina.
Es el mejor lugar.
- Una carta especial. - No se ven muy a menudo.
- ¿Qué dice? - A ti no te interesan las cartas.
Claro que me interesan, si no, no sabríamos qué construir.
Es una carta a Santa de un adulto.
¿Qué tiene eso de especial? ¿No mandan cartas todos los años?
No. Cuando llegan a la adolescencia, no mandan más cartas.
¿Por qué?
No sé. Los humanos a veces son raros.
Qué tontería. ¿Por qué no querrían regalos?
Sé algo de ellos, y sí, a veces son unos tontos.
Sólo algunos tienen mascotas.
¿No quisieras tener cien perros?
Claro. ¿Tú no querrías cien perros, Mindy?
¿Qué?
- ¿Qué nos toca ahora, Sammy? - Cartas a Santa de...
Minnedoza.
CORREO ENTRANTE
- Hola. Vengo a supervisar. - Revisamos las cartas en tiempo récord.
George, ¿por qué me asignaron al correo?
No sé. Santa está muy ocupado y con nervios prenavideños.
Aplica para constructora el año que viene.
¿El año que viene? ¿Tengo que revisar...?
Mañana es Nochebuena, Mindy, hay mucho por hacer.
Por ahora, todos a trabajar.
¡Con gusto!
¿A quién le gustan las imitaciones? Miren.
Eres Santa Claus. ¿Viste, Mindy? Es Santa Claus.
¡Sammy, atrápala!
Encomienda para la Srta. Mindy.
Mindy, es tu turno.
¡No!
Feliz víspera de Nochebuena, George.
Sí, igualmente.
Recuerda que las zanahorias de Juguetón son al vapor,
y las de Cometa libres de gluten.
- Listo, señor. - Gracias, Richard.
Buenos días, Benny. Parece que todo va viento en popa.
George, justo a ti te esperaba. Aguarda un momento.
Aquí está.
La receta secreta del pastel navideño de Santa.
¿Cómo sabías que venía a pedírtela?
Claro, eres el duende con todas las respuestas.
Es una foto de un perro con lentes de sol.
A veces se me traspapelan las respuestas.
Tranquilo, Benny.
Paso más tarde por la receta.
¿No prefieres la receta de las castañas tostadas?
¿Qué tal si después salimos a pasear?
Debo repartir unas guirnaldas, pero luego podemos ir a patinar en el hielo.
Sí, claro.
Yo paso.
O podemos ver una película.
Em, ¿te sientes bien?
- Pensé que te encantaba pintar. - ¿Puedo retirarme? Tengo tarea.
Pues aún no.
Hay algo que quiero darles a los dos.
Es un regalo.
Llegó hoy, pero no es de Navidad,
es algo que su padre y yo pensamos que les gustaría.
¿Nos lo das ahora?
- ¡Claro! Pero cierren los ojos. - No los voy a cerrar.
Un segundo. Ciérrenlos.
¿Podemos abrirlos?
Ábranlos.
- ¡Qué lindo! - ¿Es en serio?
Claro que sí.
- ¿Lo vamos a conservar? - Claro, es parte de la familia.
Em, ¿cómo lo llamamos?
No puedes reemplazar a papá con un perro.
Tranquila, mamá. Yo lo cuidaré y seré su mejor amigo.
Genial, hijo.
Ya me tengo que ir.
¿Podemos ir el perro y yo?
Podemos pasear y ver las luces de Navidad.
Buena idea. Ponte las botas.
Señor, ¿está trabajando en la máquina Elsabe de nuevo?
No te preocupes. Sólo quiero mejorar esta antigüedad.
¿Puedes pasarme el martillo?
Esa antigüedad nos dice quién se porta bien o mal
desde hace años.
Si no está averiada, no la repare.
La Navidad está cambiando. Debemos adaptarnos, querido George.
¿No lo ves? Recibimos más cartas y regalamos más juguetes.
Estamos ocupados,
pero le garantizo que con la ayuda de los duendes,
todas las solicitudes se cumplirán y mañana estarán listas.
Deseos. Son deseos, no solicitudes.
Sí, claro, siempre que obtengan sus deseos.
Claro... Pero ¿obtienen lo que realmente necesitan?
Los niveles de felicidad están muy bajos.
Tener lo que quieres no da felicidad, si no tienes lo que necesitas.
Los juguetes no son la única respuesta.
Ojalá hubiera una manera de saber lo que de verdad necesitan los humanos.
¡Santos muérdagos! ¿Qué hacemos?
Estamos en graves problemas. Muy graves.
Somos tres duendes inteligentes. Esto lo podemos resolver.
¿Ha pasado esto antes?
Nunca. Quizá debiéramos decírselo a Santa. Él sabrá qué hacer, ¿verdad?
Sí, digámoselo a Santa.
No. Debemos resolver esto solos.
Mindy, eres buena constructora, pero hay cosas que no puedes reparar.
Déjenme pensar.
Podríamos decírselo a George. Es la mano derecha de Santa.
¡Ya sé!
Camino despejado.
¡Chicos!
Concéntrense.
Disculpa... ¿Benny?
¿Sí?
Tienes una...
Sí, lo sé. Pastel de Navidad.
Benny, necesito hablar contigo.
Sí, te estaba esperando.
¿Me esperabas?
Sé lo que quieres preguntarme.
¿Lo sabes?
Quieres saber por qué te pusieron en el salón de correos
y no en el taller.
Obviamente Santa cometió un error.
¿Un error dijiste?
El Libro de Errores de Santa.
Justo lo que pensé. Está vacío.
- Pero... - En el Polo Norte no ocurren errores.
No sé por qué tenemos el libro.
¿Cómo sabías que ella estaba en Correos?
¿Tú eres el duende de las respuestas?
Sí. ¿Y tú quién eres?
Típico. ¿Puedo preguntarte algo?
Haz la pregunta correcta y tendrás la respuesta correcta.
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