The first 200 lines.
El 60% de todos los asesinos a sueldo profesionales...
sufre remordimientos de conciencia.
Pero en mi línea de trabajo no existen los planes de jubilación.
En su lugar, te encuentras conmigo.
Date la vuelta.
Suelta el arma.
Tengo una propuesta. Vete de aquí y vivirás.
Retrocedamos un poco y veamos cómo llegamos a esta situación.
DOS SEMANAS ANTES...
Mi objetivo es un asesino que desapareció hace unos años.
Ha sido difícil de encontrar.
Al parecer, ahora vende, digamos, obras de arte no del todo legales.
Por eso solo acepta citas a través de fuentes de confianza.
Casualmente, el bastardo con el que me voy a reunir tiene contacto con él.
No suelo involucrar a civiles ni a nadie ajeno a mi objetivo,
pero este tipo es una mierda de primera categoría.
Vende mujeres, drogas, armas e incluso niños a los ultra ricos.
Le estoy haciendo un favor al mundo.
Tengo un cliente nuevo.
Verificado y listo. Busca arte exclusivo.
Envía las credenciales. Podemos vernos la próxima semana.
Mi trabajo es encontrar y eliminar asesinos retirados.
Sin importar cuánto tiempo me tome, termino el trabajo.
Mato a los mejores de entre los mejores.
Soy un asesino de asesinos, un matador de matones.
No terminé en este sector por casualidad.
Fui víctima de las circunstancias.
Decidí cazar a los más peligrosos del mundo y hacer de ello el trabajo de mi vida.
Y estoy orgulloso de mi profesión.
Buenos días. Soy el Sr. Anthony.
- Bonita casa. - Sí, lo es. Es mi casa de retiro.
- ¿Se ha retirado? - Sí, pero no va conmigo.
Lo entiendo. Yo jamás podría retirarme.
- ¿Quiere sentarse? - Gracias.
Dígame exactamente qué está buscando.
- Un Rembrandt. - ¿Un Rembrandt? Tengo dos.
No cualquier Rembrandt. Tengo en mente uno en especial.
¿Cuál?
"La tormenta en el mar de Galilea".
Sería igual que buscar a Cristo. Es muy codiciado, pero nadie lo ha encontrado.
Sí, pero creo que ahora lo he encontrado yo.
No parece ser quien yo pensaba.
No, no lo soy.
- ¿Cómo me encontró? - No fue tan difícil como parece.
Han pasado cinco años. ¿Por qué viene ahora?
Ambos somos profesionales. O usted lo era.
Considérelo una cortesía profesional. A mí me habría gustado recibir lo mismo.
- ¿No se cansa nunca de este trabajo? - No.
No soy como usted, ni he hecho todas esas cosas que hizo.
Por eso estoy aquí.
Ustedes, la nueva generación, no saben nada. Nunca planean una ruta de escape.
Demasiados videojuegos.
Y ustedes, la vieja generación, no saben nada de tecnología.
400 mil putos dólares a que gana.
¡Si quisiera una apuesta combinada, lo habría dicho! ¡Todo, a que gana!
- ¿Apostó por Bing Bong Bing? - Las apuestas no van con mi profesión.
Bueno, usted se lo pierde.
Pero tengo la sensación de que esta apuesta arriesgada va a salir bien.
- Yo apuesto por algo seguro. - Asumo que recibió las instrucciones.
Así es. Yo mismo me ocuparé de los preparativos.
Estaremos en contacto.
Sr. Hayden, cuando pongo mi dinero en algo,
nunca es una apuesta.
Yo apuesto por algo seguro.
Augustus es un imbécil engreído, pero también es mi jefe.
Él dirige lo que llamamos la "organización".
Un grupo de gánsteres adinerados que controlan una red de asesinos.
Soy un asesino, pero solo mato lobos para proteger a las ovejas.
Cada encargo tiene sus pros y sus contras. Los pros de este:
El objetivo está en mi zona. Hora de hacer una visita a domicilio.
¿Los contras? Este hijo de puta.
Charles Managold.
Nunca me pongo nervioso ni temo a nadie, porque... soy el mejor.
Pero si eso ocurriera, sería por Managold.
Nació para matar, y no deja que nada ni nadie lo detenga.
No le importa quién ni dónde. Si acepta un encargo, alguien muere.
Ahora él es mi objetivo. ¿Cómo sucedió esto?
¿Un rastreador? ¿En serio, Augustus?
Imbécil.
Llevo una vida nómada, lo cual me viene muy bien.
De lo contrario, habría elegido el trabajo equivocado.
En este mundillo no hay amigos.
Nada de relaciones, porque conducen a la muerte.
No se pueden tener debilidades, porque se aprovechan de ellas.
Pero todo el mundo necesita un lugar al que llamar hogar.
Un sitio donde nadie pueda encontrarte.
Un sitio donde puedas respirar aire puro.
Un sitio donde puedas sentirte seguro.
- Por fin. - ¡Hola!
- Bienvenido a casa. - Qué bien estar en casa.
Te he echado de menos.
Date una ducha primero.
- Me vas a matar. - Si tienes suerte.
- ¿Ves quién es? - Sí, otro cliché más.
- Un asesino con mala conciencia. - Es Charles Managold.
- Es una leyenda. - Todos lo son.
- ¿Chuparosa? - Todo el mundo ha oído hablar de eso.
Alcance de 1,7 kilómetros, velocidad de 2200 km/h.
Trayectoria de bala, fuerza del viento, curvatura de la Tierra... todo calculado.
La bala no vuela en línea recta. Es un error común con las armas de largo alcance.
Te dan directo en la cabeza.
Mató a una mujer inocente.
La bala la atravesó limpiamente e impactó en su objetivo.
Charles Managold mataría a su propia madre con tal de terminar el trabajo.
Primero: atravesar a una inocente para dar en el blanco es un disparo asombroso.
Segundo: las cosas cambian.
Solo Dios sabe por qué un enfermo así no cumplió con el encargo.
Es despiadado, Sam.
Tú sabes mejor que nadie lo despiadado que puedo llegar a ser.
Si no te conociera, pensaría que estás preocupada por mí.
- Intenta tener miedo un poco más a menudo. - Qué va.
Nunca has podido resistirte a mí. Soy el eslabón que le falta a tu armadura.
Tu único punto débil.
No tengo puntos débiles, Nona.
Pero si tuviera alguno, supongo que serías tú.
Váyase.
Voy a tener que llevarte a Colombia.
Váyase.
¿Nunca se cansa?
El mundo de los sicarios es pequeño, y los mejores se respetan entre sí.
Incluso podemos tomar algo juntos si nos cruzamos por casualidad.
Pero el trabajo es lo primero. Si eres el objetivo, te darás cuenta.
Todos los asesinos que he matado creían que eran los mejores.
Se creían invulnerables hasta que aparecí yo.
Hay una razón por la que recibo encargos de la organización.
Una vez que dices que sí, hay un cierto procedimiento para dejarlo.
Y ese procedimiento pasa por mí.
Y si eres mi encargo, me aseguraré de que dejes el negocio.
Managold, pese a su reputación, no es más que otro encargo.
Es fácil ver las cosas con el tiempo.
Aunque seas el mejor y tengas juguetes que explotan...
Como decía el vendedor de arte: "Ten siempre un plan B".
- Ahora vuelvo. - Espera...
Ven.
- ¿Cómo estás hoy? - Mejor.
- ¿Te traigo algo? - Ya sabes lo que me gusta.
Nos vemos pronto.
¡Oye!
- Ten cuidado. Reza por nosotros. - Como siempre.
Perdona mis pecados. No dejes que impidan mi fe en el futuro.
Al llamarte mi Salvador, he alcanzado la salvación.
Por favor, protégenos.
Si no por mí, hazlo por ella. Por favor, protégela.
- Amén. - Bik'egu'indán.
Es el Cristo apache. Se ven reflejados en él.
Lo sé.
Ni siquiera Dios puede protegerte aquí.
Date la vuelta.
Baja tu arma.
Podría haberte matado fuera de la iglesia.
Tengo una propuesta para ti. Vete de aquí y vivirás.
Cinco minutos hasta allí. Debería estar listo cuando lleguemos.
Es raro que vengas con nosotros. ¿Necesitas experiencia de combate?
Preferiría estar alimentando a mis caballos, pero nuestro cliente es importante.
- Wicked. - Isaac.
- No irás a causar problemas, ¿verdad? - ¿Alguna vez los he causado?
No, pero nunca has estado involucrada en algo así.
- ¿A qué te refieres? - A algo personal.
Me ofendería si no supiera que estás bromeando.
- Puede ser un poco intensa. - Solo soy apasionada.
- Como el sabor a roble de un buen whisky. - Wicked, hablo en serio.
- Compórtate. - No te preocupes por mí, Isaac.
Soy una profesional.
¡Danique!
¿Danique?
¿Danique?
Tenemos que irnos. Vístete.
- Charles, ¿qué está pasando? - Tenemos que irnos ahora mismo.
- ¿Nos ha encontrado la banda de Bashkim? - Es solo un hombre.
- Vístete. - ¡Mierda!
- ¿Qué hacemos? - No te preocupes. Vámonos ya.
Todas nuestras cosas...
Se pueden reemplazar, pero tú no. ¡Vamos!
¿Aún guarda mi foto o le grabo mi nombre en el pecho para que no se olvide de mí?
Wicked, basta. Esto es importante. ¿Puedes concentrarte, por favor?
Importante para ti, no para mí. Yo trabajo para Isaac.
- Wicked. - Solo estoy bromeando.
Solo estoy jugando un poco con tu jefe. Te gusta que jueguen contigo, ¿cierto?
- ¿De dónde la sacaste? - Esa historia queda para otro día.
De los rincones oscuros del infierno con los que tú solo sueñas.
Eres como la acidez que me dio en el colegio tras beber alcohol barato.
Llevamos trabajando juntos casi un año y todavía me sorprendes.
- No sabía que habías ido al colegio. - Jódete, colegiala.
Ten cuidado, Dax, podrías terminar como todos sus ex novios.
- Todos menos uno, ¿eh? - Ya le llegará su hora.
- ¿Te graduaste? - Con honores.
Un mundo peligroso crea chicas peligrosas.
- Nos vamos. - De acuerdo.
¡Los neumáticos!
Podría haberte matado en la iglesia. Piénsalo un poco.
Esto no funciona así. Tus debilidades no son las mías.
Pero pase lo que pase, no le hagas daño a la chica.
Matar civiles no es lo mío. Eso suele ser tu especialidad.
Sí... Sé lo que pasó en México.
¿De qué está hablando?
¿Qué pasó? ¿Todavía te sientes culpable por lo de esa mujer?
¿Te enamoraste de tu objetivo? ¿Es eso cierto?
- Además, he encontrado a Dios. - Qué pena ser tan predecible.
Mantente agachada.
- ¿Son amigos tuyos? - No lo creo.
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