Первые 200 строк.
Trece metros. Deberían poder verlo.
Elévalo por encima de la baranda de proa.
Mir 2, pasamos por encima de la proa. Sigan con nosotros.
Bien, silencio. Estamos filmando.
Verlo aparecer en la oscuridad como un barco fantasma
me afecta cada vez.
Ver las tristes ruinas del gran barco aquí depositado...
donde encalló a las 2:30 de la mañana
del 15 de abril de 1912,
después de su larga caída...
del mundo de la superficie.
Vaya pico de oro, jefe.
Sumersión Seis: sobre la cubierta del Titanic.
Cuatro kilómetros más abajo, 3821 metros.
Presión exterior: 3.5 toneladas por 6.5 centímetros cuadrados.
Estas ventanas tienen 22 centímetros de espesor.
Si fallan, es sayonara en dos microsegundos.
Muy bien, basta de estas tonterías.
Pósalo sobre el techo de los cuartos de oficiales como ayer.
Sí.
Mir 2, aterrizamos sobre la Gran Escalera. ¿Listos para lanzar?
Sí. Lanzando vehículo ahora. Adelante, Charlie.
- Ahora afloja. - Aflojando.
Bien, Brock, sigue a lo largo del casco.
Bien. Bajen y pasen por la puerta de la plancha de primera clase.
Ocúpate de la cubierta D,
área de recepción y salón comedor.
Entendido.
- Afloja. - Ahora a la izquierda.
Rastreador está moviéndose. Nos dirigimos a la escalera.
Bien, baja a la cubierta B.
- Una cubierta. - Dame más soga.
Cubierta B. Entra ahí.
Atención al marco de la puerta.
- Atención. - Lo veo.
VISOR PARA HUSMEAR
Vamos bien. Tranquilo, jefe.
Bien, gira ahora.
OJO IZQUIERDO
- Vuelta, capitán. - Gira. Atención a la pared.
Brock, estamos en el piano. ¿Nos oyes?
Entendido.
¡Ahí mismo!
Es la puerta del dormitorio.
La veo.
¡Entramos!
¡Entramos, amigo! ¡Llegamos!
Esa es la cama de Hockley.
Ahí dormía el desgraciado.
¡Upa! Alguien dejó el agua corriendo.
Detente un segundo. Vuelve a la derecha.
La puerta del ropero. Acércate más.
¿Hueles algo, jefe?
- Quiero ver qué hay debajo. - Dame mis manos.
¡Muy bien!
- Cuidado. Se puede romper. - Bueno.
Sigue. Dale un tirón.
Voltéala. Continúa avanzando.
Sigue.
Bien, arrójala.
¡Ay, caray! ¿Estás viendo esto, jefe?
Es nuestro día de suerte, muchachos.
¡Cling caja!
- Lo logramos, Bobby. - La trajimos.
¡Eso! ¿Quién es el mejor?
¡Dilo!
Tú, Lewis.
- Bobby, mi puro. - Aquí está.
Bien, ábrela.
¡Rayos!
¿No hay diamantes?
Lo mismo le sucedió a Geraldo y su carrera nunca se recuperó.
Apaga la cámara.
Los socios quieren saber cómo va.
Dave, Barry, hola. No estaba en la caja fuerte.
Pero descuiden. Aún hay muchos lugares donde puede estar. Claro que sí.
Entre los escombros, el cuarto de la madre,
la caja del sobrecargo.
El maletín de Jimmy Hoffa.
Hay muchos lugares donde podría estar. Chicos, deben confiar en mis instintos.
Sé que estamos cerca.
Hay que seguir el proceso de eliminación.
Esperen un segundo.
- Déjame ver eso. - Puede que tengamos algo.
¿La foto del collar?
Los llamaremos luego.
14 DE ABRIL DE 1912
Me parta un rayo.
El cazador de tesoros Brock Lovett es famoso
por hallar oro en galeones hundidos.
Espera, ya te daré de comer.
Ahora en un submarino ruso busca el naufragio más famoso, el Titanic.
Está con nosotros vía satélite, desde el buque Keldysh
en el Atlántico Norte. Hola, Brock.
Hola, Tracy. Todos saben las historias conocidas del Titanic.
La nobleza de la orquesta tocando hasta el final.
Pero lo que a mí me interesa son las historias desconocidas,
los secretos encerrados dentro del casco.
Nos adentraremos en el naufragio
más que nadie hasta ahora.
Su expedición está en el centro de una controversia
sobre salvamento y ética. Muchos lo llaman "saqueador de tumbas".
Nadie llamó al rescate...
¿Qué pasa?
Sube el volumen, querida.
Tengo expertos en museos para asegurar
que estas reliquias se conserven debidamente.
Miren este dibujo que encontramos hoy.
Un trozo de papel que lleva 84 años debajo del agua.
Mi equipo logró conservarlo intacto.
¿Debería haber quedado en el fondo del mar
por toda la eternidad
- cuando podemos verlo y disfrutarlo hoy? - ¡Me parta un rayo!
¡Brock!
Llamada vía satélite para ti.
Es el lanzamiento. ¿Ves los submarinos entrando al agua?
Créeme. Quieres tomar esta llamada.
Más vale que sea algo bueno.
Tienes que hablar fuerte. Es una anciana.
Fantástico.
Habla Brock Lovett. ¿Puedo ayudarle, señora...?
Calvert. Rose Calvert.
Señora Calvert.
Me preguntaba si ya había encontrado
el Corazón del Océano, señor Lovett.
Te dije que debías tomarla.
Muy bien, tiene mi atención, Rose.
¿Sabe quién es la mujer del dibujo?
Ah, sí. La mujer del dibujo soy yo.
¡Es una mentirosa! ¡Alguna chiflada buscando dinero o publicidad!
¡Como esa tipa rusa, Anestesia!
¡Ahí llegan!
Rose DeWitt Bukater murió en el Titanic a los 17 años, ¿verdad?
Así es.
Si hubiera sobrevivido, tendría más de 100 años.
Serían 101, el mes próximo.
Bien, es una mentirosa muy vieja.
Estudié los antecedentes de esta mujer
hasta los años 20, cuando estaba trabajando como actriz.
¡Una actriz! Ahí tienes tu primera clave.
Su nombre era Rose Dawson entonces. Luego se casa con el tal Calvert,
se muda a Cedar Rapids y tiene dos hijos.
Calvert ya murió y dicen que Cedar Rapids también.
Los que saben sobre la gema están muertos
o a bordo, pero ella sabe.
No se priva de equipaje, ¿verdad?
De prisa. Denle una mano.
Señora Calvert, soy Brock Lovett. Bienvenida al Keldysh.
Bien, llevémosla adentro.
Hola, señorita Calvert.
- Hola. - Bienvenida al Keldysh.
Gracias.
¡Oigan!
- ¿Sí? - ¿Sus camarotes están bien?
Ah, sí.
Muy bonitos.
¿Conoce a mi nieta Lizzy?
Ella se ocupa de cuidarme.
Nos conocimos hace unos minutos.
¿Recuerdas? ¿En la cubierta?
Ah, sí.
Listo. Así me gusta.
Necesito mis fotografías cuando viajo.
¿Desea algo?
¿Algo más?
Sí.
Quisiera ver mi dibujo.
Luis XVI usaba una gema fabulosa llamada el Diamante Azul de la Corona.
Desapareció en 1792,
en la época en que Luis perdió todo del cuello para arriba.
La teoría es que también cortaron el diamante de la corona.
Le dieron forma de corazón y lo llamaron
Corazón del Océano.
Hoy valdría más que el diamante Hope.
Era una cosa horrible, pesada.
Solo lo usé esta vez.
¿De veras crees que eres tú, Nana?
Soy yo, cariño.
¿No era un bombón?
Lo rastreé a través de registros de seguros.
Un viejo reclamo que se solucionó bajo condiciones secretas.
¿Puede decirme quién era el demandante?
Me imagino que alguien llamado Hockley.
Nathan Hockley, correcto.
Magnate del acero de Pittsburgh.
Era por un collar que su hijo Caledon
le compró a su prometida,
usted,
una semana antes de zarpar en el Titanic.
Se presentó enseguida después del naufragio.
Así que el diamante tuvo que hundirse con el barco.
¿Ve la fecha?
Catorce de abril de 1912.
Así que si su abuela es quien dice ser,
llevaba el diamante el día que se hundió el Titanic.
Y eso la convierte en mi nueva mejor amiga.
Estas son algunas cosas que recuperamos de su camarote.
Esto era mío.
¡Qué extraordinario!
Está igual que la última vez que lo vi.
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