As primeiras 200 linhas.
Sr. Bond, me alegro de haberle encontrado.
Han llamado de su oficina. Han enviado un helicóptero.
- Parece una emergencia. - Suele serlo. Gracias.
Buenas tardes, Sr. Bond.
No se preocupe por el piloto. Era uno de mis hombres menos valiosos.
Vuela con Aerolíneas Control Remoto.
Piénselo bien, 007. Hay un buen trecho hasta el suelo.
Deseaba tanto que llegase este momento, Sr. Bond,
que tengo la intención de disfrutarlo al máximo.
¿Es que no tiene ningún respeto por los muertos?
Adiós, Sr. Bond.
Espero que haya tenido un... suelo agradable.
Está desapareciendo de mi imagen, pero el final no puede estar muy lejos.
Podemos hacer un trato.
¡Le compraré picadillo! ¡Enlatado!
- ¡Agárrese la melena! - ¡Bájeme!
¿Se quiere bajar?
- ¿Qué tal va todo en cubierta? - Hace un día precioso.
Estamos recogiendo las redes. Otra vez pescado para cenar.
Datos del satélite ruso sobre la posición de la flota británica y americana.
Verifíquelos e informe al Almirante.
- Buenas tardes, señor. - Hola, Mac.
Mi relevo.
¿De dónde demonios ha salido eso?
- ¿Qué ocurre? - Se acerca un objeto no identificado.
¡Asegure la sala de operaciones!
Destruya el sistema ATAC.
MINISTERIO DE DEFENSA
- El primer lord y el vicealmirante. - Hágalos pasar.
Sr. Ministro, hemos perdido nuestro buque de vigilancia electrónica, el St Georges.
Recibimos un mensaje rutinario a las 16:00 de ayer.
Después, nada. Hemos divisado restos flotando esta mañana.
Dios mío, Jack.
- ¿Cuánta profundidad tiene el mar allí? - Me temo que no la suficiente.
Sí, camarada ministro, en la costa de Albania.
El supuesto barco espía británico que hemos estado vigilando.
Tenemos posibilidades de obtener el transmisor ATAC.
Por supuesto, no nos involucraremos directamente.
Pero si sale al mercado, no deberíamos perder una oportunidad tan excepcional.
Por eso ya me he puesto en contacto con nuestro amigo habitual en Grecia.
Baja, vamos.
- Dame un beso. - Te doy un pistacho.
Sus cosas, señorita.
- Gracias, cariño. - Hola, papá.
Bienvenida a casa, Melina. Estás preciosa.
Tu llamada desde Atenas fue toda una sorpresa.
Tuve suerte de encontraros. Os fuisteis de Creta de repente.
Quería seguir con la excavación del templo. ¿Ahora mismo no tienes nada que hacer?
Sólo son unos días. Te echaré una mano.
Es precioso, cariño. Gracias.
Esto es para ti. Y pistachos para Max.
Moneypenny, un recreo para la vista.
- ¿Y qué me dices del resto? - Ahora iba a empezar con eso.
Será mejor que entres. M no está. Tienes al ministro y al jefe de Estado Mayor.
- Ahora mismo vuelvo. - No sé si podré esperar.
¿No te olvidas de algo?
Ya que M no está...
Ya está aquí, 007.
Ministro. Jefe del Estado Mayor.
¿Conoce nuestro sistema ATAC?
Comunicador de ataque automático.
Con frecuencia ultra baja para ordenar a los submarinos que lancen los misiles.
Hace cinco días, nuestro buque espía, el St Georges, fue hundido en el Jónico.
Estaba equipado con un ATAC.
Ese transmisor podría inutilizar nuestra flota Polaris al completo.
Podrían emitir contraórdenes.
Peor aún. Podrían ordenar a nuestros submarinos atacar nuestras ciudades.
- ¿Han iniciado una operación de rescate? - Imposible.
El St Georges se encontraba en la costa albanesa.
Le pedimos a sir Timothy Havelock que encontrase los restos del naufragio.
Antes de que informase, él y su mujer fueron asesinados por Héctor González.
La policía griega ha identificado a González por la descripción
ofrecida por Melina, la hija de Havelock.
Operación Mar de fondo. Aquí tiene toda la información.
González está en una finca de Madrid. Encuéntrelo y averigüe quién le contrató.
SÓLO PARA SUS OJOS
Una Walther PPK.
Modelo estándar del servicio secreto británico.
Con licencia para matar...
o morir.
Lleváoslo.
Disculpe.
No creo que te den la bienvenida.
PROTECCIÓN ANTIRROBO
- Espero que tengas coche. - Por aquí.
¡Rápido!
- ¿Quién eres? - Era el asesino de mis padres.
¿Los Havelock?
Lo siento.
- ¿Cómo encontraste a González? - Gracias a una agencia de detectives.
¿Qué hacías tú allí?
Me temo que tienen más caballos que nosotros.
Disculpa.
¡Por abajo!
No tan abajo.
No te importa si conduzco yo, ¿verdad?
Ve marcha atrás, deprisa.
Me encanta conducir por el campo, ¿a ti no?
¡Agárrate fuerte!
No nos han presentado, Melina. Me llamo Bond, James Bond.
Hay un vuelo de Olympic a las 11.
No creo que sea peligroso ir al aeropuerto ahora.
- ¿Te encuentras bien? - Perfectamente.
De verdad.
- ¿Vas a volver al barco de tu padre? - Sí, voy a continuar con su trabajo.
- Pero este asunto queda pendiente. - ¿Qué asunto?
El hombre que pagó a González.
Hay un proverbio chino:
"Antes de clamar venganza, has de cavar dos tumbas".
No espero que lo entiendas. Eres inglés, pero yo soy medio griega.
Y las mujeres griegas, como Electra, siempre vengan a sus seres queridos.
Tengo que irme.
Tenía que interrogar a González, no dejar que la Srta. Havelock lo perforase.
Lo sé, señor.
Habrá que decirle a la primera ministra que la operación ha sido un fracaso.
Se nos va a merendar vivos.
Si vuelve a mirar la página 2, párrafo 4 de mi informe,
advertirá que vi cómo alguien pagaba a González.
Si fue por el asesinato de Havelock, todavía hay un atisbo de esperanza.
- No le sigo. - Si pudiésemos identificar a la persona...
¿Por qué no prueba el identígrafo?
Póngase en marcha, 007.
Sr. Ministro.
- Smithers, ¿qué tal el brazo? - Mejora rápidamente, señor.
Convendría tenerlo a mano.
- ¿Qué hace aquí, 007? - Identígrafo, Q.
- ¿Clavando bajo la lluvia? - No tiene gracia.
¿Ha conseguido recomponer el Lotus?
Prefiero hacer caso omiso de sus sarcasmos sobre nuestro equipo.
- No lo encontrará gracioso en acción. - Desde luego que no.
El identígrafo visual en 3D todavía está en fase experimental.
Una vez obtenido un retrato robot, podemos compararlo con los archivos
de la Sûreté, Interpol, CIA, el Mosad...
Y la policía de Alemania Occidental. Ya me lo ha dicho cinco veces.
Gracias.
Describa al sujeto que desea identificar. Yo programaré la información.
Varón caucásico. Treinta y muchos.
Pelo: fino, castaño claro.
Eso es. Con raya en medio.
Espere un momento.
Ojos: un poco más pequeños.
Azules. Más grisáceos.
Eso es, ya los tiene. Ahora, la nariz.
Una nariz, no un plátano.
Pare. Los labios más gruesos.
La boca más ancha. Bien.
Gracias.
Gracias, Sharon. Puedes irte. Yo cerraré.
Ya casi lo tenemos. Faltan las gafas.
Montura de acero.
Octagonal.
Es nuestro hombre.
Intentaré obtener una correspondencia.
El hombre que buscamos es Emile Leopold Locque.
Un agente del hampa de Bruselas. Es un asesino convicto.
Escapó de la prisión de Namur estrangulando a su psiquiatra.
Ha trabajado para los cárteles de la droga de Marsella y Hong Kong.
Y ahora, para contrabandistas griegos.
El servicio secreto italiano cree que se encuentra en Cortina.
Ferrara se pondrá en contacto con usted allí.
E intente no volver a echarlo todo a perder.
Haré lo que pueda, señor. Le dejaré que cierre.
- La nieve es mucho mejor en Innsbruck. - Pero no en Saint-Moritz.
- Ferrara. - Bond, James.
Luigi.
Supongo que Londres le habrá informado.
Si Locque está en Cortina, lo encontraremos.
Tengo un contacto griego fiable aquí. Un anglófilo.
Nos ayudó en una operación de contrabando.
¿Qué hace en Cortina?
Pasa unos meses al año en un chalet que tiene aquí.
Tiene negocios en navieras, seguros, prospecciones petrolíferas.
Sabe todo lo que ocurre. Muy fiable.
Los británicos le dieron una medalla por luchar con la resistencia.
- Sí, pero ¿puedo verle? - Lo he organizado.
Nos espera en la pista olímpica de patinaje.
¿Señor Kristatos?
- Aris Kristatos. - James Bond.
- ¿Le gustaría tomar un glühwein? - Buena idea, gracias.
Bien, caballeros, ¿en qué puedo ayudarles?
Quisiéramos información.
Mi protegida. Una ganadora segura en las próximas Olimpiadas.
Completamente entregada al patinaje, aunque es una inocente en el resto.
El día que gane la medalla de oro será el más feliz de mi vida.
Aquí tienes nuevos admiradores. Sr. Bond, Sr. Ferrara. Bibi Dahl.
Y su entrenadora, Jacoba Brink, una patinadora de talla internacional.
He visto patinar a la Srta. Brink. El mundo pronto la verá patinar a usted, Srta. Dahl.
Sólo si se entrena más.
- Tío, ¿puedo dejarlo ya? Estoy muerta. - Eso lo tiene que decidir la Srta. Brink.
Vamos, Bibi. Media hora más.
- ¿Me llevarás a ver el biatlón? - Sabes que tengo que trabajar esta tarde.
Bibi quiere saber si usted puede acompañarla, Sr. Bond.
Estaría más tranquilo si la acompañase.
Será un placer. Me alojo en el Miramonte.
¡Genial!
¿En qué puedo ayudarles?
- ¿Conoce a este hombre? - Locque. La mano derecha de Columbo.
Milos Columbo. Implicado el año pasado en una operación de contrabando.
Ése es el menor de sus delitos. Drogas, trata de blancas, asesinato a sueldo.
En el hampa griega le llaman "Paloma". Un chiste de muy mal gusto.
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