لومړۍ 200 کرښې.
Tom y Jerry: ¡Arriba, vaquero!
Sí, señor, le cuento que tenemos un lindo pueblo...
Amigable y pacífico,
con muy buenas personas que viven su vida haciendo lo mejor que pueden.
Sí, grandes espacios
donde puedes cavar una buena madriguera para que viva tu familia.
Con plantas rodadoras e insectos para alimentar a tus bebés.
Pero hay un peligro que amenaza nuestra tranquila forma de vida.
Odio a los perritos de la pradera.
-¿Qué es toda esta conmoción, Duke? -Atrapé a un predador, ma.
¡Traigan sus cosas!
¡Ah, no el corral otra vez!
Siempre hay algo aquí que se está cayendo,
derrumbando o se rompe o no funciona o...
Basta los dos, vamos a desayunar.
Hola, Bumpy. Buenos días a todos. Esperen, ¿y los niños?
Genial, algo más que arreglar.
Como tú sabes, este rancho está quebrado, Betty.
Si no le hubiera prometido a tu abuelo que te ayudaría,
me hubiera ido hace mucho tiempo.
¿Y que te decía siempre el abuelo?
"No te sientes en la serpiente, Bumpy".
-No. -"No bebas agua del arroyo, Bumpy".
Eso no.
Ya sé: "Buenos tiempos o malos tiempos, "siempre cuidaremos uno del otro".
Es correcto. Porque todos somos
-familia. -Familia.
Es una simple tarea, Clem. Si no puedes con ella...
-Lo siento, señor Critchley. -¿Cuántos espantapájaros llevas?
¡Cincuenta y ocho! Gracias, Diablo.
Tal vez le pague a Diablo para que trabaje en tu lugar.
-¿Qué piensas? -Lo siento, señor Critchley.
Es solo que no entiendo por qué ponemos espantapájaros aquí.
-Para asustar los perritos de la pradera. -Odio a los perritos de la pradera.
Pero ¿para qué quiere asustarlos tanto si hay muchas tierras que nunca usa?
Ah, Diablo, ayúdame.
Poseo tierras aquí. Aquí. Aquí. Aquí. Aquí, aquí, aquí y aquí.
Las poseo todas. Excepto ésta.
-¿El rancho de Betty Benson? -Sí. El rancho de Betty Benson.
No voy a asustar a perritos de la pradera de mis tierras,
voy a asustar a los de sus tierras.
Se arruinará. Tendrá que venderme.
Y seré el hombre más poderoso del estado.
Tal como en los días en que robaba bancos, jefe.
Por favor. Ahora soy un hombre de negocios.
Lo sé. Y es por eso que quité este anuncio en cuanto lo vi.
SE BUSCA. RECOMPENSA.
-Es el hermano. Bentley. -¿El que se fue de aquí?
Dicen que hizo una fortuna en la ciudad con el ferrocarril.
-¡Bentley, volviste a casa! -¡Hola, hermana!
-¿"Hermana"? -O sea...
¿Tenemos un hermano?
Vaya, vean al magnate de los ferrocarriles.
Sabíamos que ibas a regresar para salvar al viejo rancho.
-Pues... Eh, no. -¿Qué tan rico eres?
-Si solo pudiera... -¿Comprarás un nuevo granero?
-Lo que trato... -¿Esto es todo lo que traes?
-No soy... -¡Yi!
Creí que traerías ropa elegante.
Déjame, verás... ¡No soy un magnate!
Pero, Bentley, tus cartas.
Todos esos negocios de los que hablaste. Y de tus progresos.
Pude haber... exagerado los detalles. Solo un poco.
Creo que quise impresionarlos.
¿Así que entonces no eres el presidente
del consorcio intercontinental transamericano
de locomotoras y trenes?
Aún no. Pero soy asistente junior regional en entrenamiento.
Y tengo un gran futuro frente a mí.
¿Cómo qué?
Como el asistente senior regional en entrenamiento.
HOLA
Sé que creen que no es mucho, pero estoy en proceso.
Si les ayudo a arreglar el rancho, lo venderemos.
Luego tú y Betty se irán a la ciudad a vivir conmigo.
Te diré qué, Bent. Nos ayudarás a arreglar el lugar.
Si no logro que funcione, venderemos.
Pero si lo logro, nos quedamos con él y dividimos ganancias.¿Trato?
¡Trato!
Si lo hacemos juntos, en un mes o dos
podremos llevar el rebaño a Abilene.
¿Quieres que yo conduzca al ganado? ¿Yo?
No está tan lejos. Son solo mil kilómetros.
A menos que haya una estampida o una inundación.
Vamos a entrar, Bentley.
Te daré algo de comer. Luego son los negocios.
¿Qué estamos esperando, tío Jerry? Vamos a presentarnos con él.
Un minuto. ¿Dónde están...?
Como decía, ¿Dónde... están...
...los pequeñitos? ¿Dónde se metieron?
-Vean esto. -Muchas gracias.
Chicos, ¿dónde están sus modales? Hay invitados.
¡Roedores!
¿Qué pasa? ¿Te sentaste en una serpiente?
-Muso, ¿qué dices? -Musofobia.
El miedo a los ratones.
O ratas. O hurones, hámsters, erizos,
ardillas, gerbos, tamisas, ratones...
-¡Betty! -Lo siento.
Y por eso nunca voy a ningún lado sin mi confiable Tom.
Es duro con ellos.
Seguro. Es tan claro como el día.
Y puedo decirles que mi primera tarea
va a ser deshacerme de esa horrible infestación de ratones.
¿Infestación de ratones? ¿Hablas de esa? ¿Adentro?
Já, ya deja de preocuparte, Betty.
Los gatos de ciudad cazan ratas por diversión.
Cuando Tom empiece, tus ratoncitos no tendrán oportunidad.
¿Ese olor? Es...
Es muy familiar, ¿no es cierto?
Déjenme pensar. Ya sé.
-¡Desayuno! -¡Desayuno!
Tranquilo. Está domesticado.
-Tal vez no es tan manso. -Que vea quién manda.
Puedes darle un premio.
Ahora golpéalo con un periódico.
Ahora ponle algún disfraz encantador.
Es lindo ver cómo juegan juntos.
Creo que es momento de examinar
la creencia de que los toros odian el color rojo.
En realidad, son indiferentes a los colores.
Es una novedad para mí.
No, no odian las capas rojas, odian las capas que se mueven.
-¿Por qué nos agradece? -Está un poco emocionado.
¿Cuántos dedos estás viendo? ¿Sabes qué día es hoy?
Creo que aún no entiende lo que está pasando. Voy a explicarte.
Tú viniste con Bentley. Nosotros vivimos con Betty.
Betty es hermana de Bentley, eso significa que...
Que nosotros somos tus hermanos.
Dime el nombre del presidente. ¿Cómo se llama tu madre?
Ponte un poco de hielo.
Soy tu hermano Tuffy.
Este es tu hermano Scruffy, tu hermano Duffy...
Y él es nuestro tío Jerry.
Y a partir de ahora, somos lo chicos que te van a hacer
ver como un héroe enfrente de Bentley.
Serás el mejor cazador de ratones del oeste.
-Astuto. -Rudo.
-Bien portado. -Todos vamos a fingir, ¿ves?
Parecerá que tú resolviste la "horrible infestación de ratones".
Y tú te asegurarás de que tus hermanos estén a salvo. ¿entiendes?
-Hola, Loretta. -Hola, Duke.
Vaya, ¿escuchaste eso?
Solo está balbuceando.
Me robaste las palabras.
Va a estar diciendo ¡yipi! en poco tiempo.
-Bueno, ¿qué tan malo es esto? -Malo, Duke.
Y he planeado poner túneles en todo el oeste.
Hay predadores amenazándonos en el norte, el este, y en el sur.
¡Vean lo que hay allí! ¡Horribles cosas!
Una vez espié a uno en un campo de maíz en Kansas.
Yo también.
Vi que había uno entre habichuelas cerca de la ciudad de Ogallala.
Yo los he visto también.
-Pero esto es diferente. -¿Cómo así, Jane?
Están organizados.
Comisario, usted es el más listo, valiente y sensato de todos nosotros.
¿Qué cree que debemos hacer?
¡Big Tim, George, Zeb!
¡Los tres vayan allá y averigüen qué quieren! ¡Vayan!
¿Nosotros? ¿Por qué no vas tú?
De acuerdo, seré honesto con ustedes. No se ve bien. el comisario huyó
y está sucediendo algo que no entiendo.
Pero lo que sí entiendo es esto.
Somos perritos de la pradera, y sabemos cuidarnos los unos a los otros. ¿Cierto?
-¡Sí! ¡Es cierto! -Tiene razón.
Cada uno de ustedes tiene familia.
Y esas familias necesitan montículos
y madrigueras para vivir y estar seguros.
Zeb, ¿cuántos son en tu familia ahora?
Buena pregunta, déjame pensar.
Bueno, está mamá, papá, la abuela desde luego,
Karen y Mike con sus hijos. Entonces, veamos...
Si multiplico, no, debo restarle los que llevábamos.
Son 26 245, y 172 que llegarán en abril.
Y no todos tenemos familia pequeña como Zeb.
Necesitamos espacio para que el pueblo crezca.
-¿cuál es tu plan, Duke? -Mi plan,
si no podemos ir para allá, entonces iremos para allá.
¡Ya oyeron a Duke! ¡Los túneles no se cavarán solos, chicos!
¡A hacer madrigueras!
No hay atardeceres como este allá en la ciudad.
No. Ya había olvidado lo hermosos que son.
Piénsalo, Bentley. Hace un mes estabas listo para venderlo.
Sí, hace un mes nunca hubiera pensado
que el Doble UB se vería bien otra vez.
Quedó igual que cuando éramos niños. Con los abuelos.
Su abuelo amaba este rancho.
Recibió muchas ofertas por él, ¿saben?
Pero siempre las rechazó, decía que era para ustedes dos.
Un lugar donde pudieran criar a sus familias.
¡Tom!
Vaya, miren eso.
-Eso me recuerda... ¡fuegos artificiales! -¡Fuegos artificiales!
-Cada fiesta... -Cada cumpleaños...
Y también el acarreo de ganado, empezando y terminando.
Al activar los fuegos artificiales disparaba el cañón para celebrar.
"Todo debe empezar con un bang", siempre decía.
-¡Hay que hacerlo! -¡Ey, calma, calma!
Esto aún no acaba. Hay 200 cabezas de ganado aquí.
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