Le prime 200 righe.
Óyeme, Ódinn, Padre Supremo de los Dioses.
Convoca a las sombras de eras pasadas,
de cuando las nornas hilanderas regían el destino de los hombres.
Oye de la venganza de un príncipe,
saciada en las puertas ardientes de Hel.
Un príncipe destinado al Valhöll.
Óyeme.
ATLÁNTICO NORTE
895 d. C.
Está aquí.
Está aquí.
¡Madre, padre está aquí!
¡Nunca entres a mis aposentos sin invitación!
El rey, señora. El rey.
Vamos.
Ódinn lo trajo a casa.
¡Salud, Rey Cuervo!
cuervo de guerra, ¡salud!
¡Salud, señor mío!
¡Salud, cuervo de guerra!
¡Salud, rey!
¡Sigue, hermano!
Caminen.
¡Salud, rey Aurvandil, cuervo de guerra!
¡Salud!
Como un perro de batalla que regresa a su amo,
vengo a que los rizos rubios de mi reina me encadenen.
Estamos unidos para siempre, mi señor.
Príncipe Amleth,
ya eres demasiado mayor para que te salude como a un niño.
Salud, señor rey.
Pero un padre nunca es demasiado mayor
¡para un buen abrazo! Cuánto te extrañé, hijo mío.
¿Y tu hermano no nos honrará con su presencia?
No te preocupes por Fjölnir. Pronto se unirá a nosotros.
Esto lo encontré alrededor del cuello de un príncipe.
Pero estaba destinado a este príncipe.
-Llévalo siempre, con mi amor. -Gracias, padre. Mi rey.
Fjölnir.
Fjölnir ha vuelto.
Llegó la bestia.
Salud, señor rey.
Sírvanle una copa a este fiero verdugo de hombres,
para que pueda brindar por él.
Acepta mi copa, pariente mío.
Mi señora.
Miren cómo la copa de la reina se humedece por más hombres que su rey.
¿Con qué metal se podría comprar un fragante sorbo?
¿Con plata dulce o hierro duro?
¡Silencio, perro!
Por Freyr, ¡calumnias a tu señor y a tu patrona!
Por favor, hermano. Es solo una chanza. Una chanza.
Heimir es largo de lengua, pero es un amigo profundamente leal.
Ven, hermano.
Aquí hay uno que necesita tu protección más que yo.
Thórir.
¡Thórir!
¡Mi hijo! ¡Por mi hermano, el cuervo de guerra!
¡Por el reino de Hrafnsey!
¡Skál!
El enemigo dio una probada a mi hígado.
¿Estás herido?
Casi tanto como para designar a Amleth mi sucesor.
Hoy vi su inocencia.
Hay que abrirle los ojos a lo que le espera.
Es un niño.
Tiene la misma edad que tenía mi abuelo cuando ascendió al trono.
Eso fue diferente. Antes tuvo que matar a su tío.
No has visto a tu reina en toda una estación.
Ven. Déjame llevarte a nuestra cama.
No.
Reza para que mis espíritus de la suerte me guíen a muchas más batallas
cuando haya vencido a esta herida. Me niego a morir de enfermedad
o a vivir la larga vida de un penoso anciano.
He de morir por la espada.
Moriré con honor.
No te inquietes.
Morirás en combate, mi señor.
Las puertas de Valhöll te esperan, lo sé.
Este es el mismo camino que recorrí con mi padre,
y él con el suyo.
Ahora, debemos andarlo nosotros.
Ódinn.
No tengas miedo, Amleth. Haz lo que yo.
¿Quién ladra?
¿Ladran los lobos del Altísimo?
¿O ladran los chuchos del pueblo?
Háganme caso, perros de dos patas.
Beban el hidromiel del conocimiento,
para aprender lo que significa vivir y morir con honor,
ser muerto en combate
y recompensado en la muerte con el abrazo de las Valkyrjur.
Las doncellas guerreras los llevarán a las relucientes puertas de Valhöll.
Son perros que desean ser hombres.
Demuestra que no eres un perro.
No solo eres un hombre, sino que cenas como un rey.
Y tú, niñito, ¿qué eres?
Huelo a un discípulo avezado.
En todo paso hay que mirar alrededor,
espiar alrededor...
Pues el enemigo podría estar agazapado.
Bastante sabio debe ser cada hombre, y lo bastante sabio para ser tonto.
-Bastante sabio para ser tonto. -Dime, ¿cómo perdió Ódinn el ojo?
Aprendiendo la magia secreta de las mujeres.
Nunca intentes entender los secretos de las mujeres,
pero siempre hazles caso.
Son las mujeres quienes conocen los misterios de los hombres,
las nornas, quienes hilan y tejen en su pozo del destino.
-Vive con honor. -Vive con honor.
-Protege tu estirpe. -Protege tu estirpe.
¿Sabes lo que significa eso, Amleth, hijo de Aurvandil?
Si caigo por la espada del enemigo,
¡debes vengarme o siempre vivir en deshonra!
¡Lo haré, padre, lo haré! ¡Mi espada no descansará
hasta beber la sangre de su cuello abierto!
Vive siempre sin miedo,
porque tu destino está dispuesto y de él no hay escape.
Júralo.
Lo juro.
Esta es la última lágrima que derramas por debilidad.
Te será devuelta cuando más la necesites.
Ahora, contempla como un hombre.
Acércate, Amleth,
y contempla en nuestra sangre el árbol de los reyes.
¡Padre!
¡Huye! ¡Huye!
¡Vengan por su carroña, perrada!
Sostienes con asombro la mirada de tu hermano.
Sabía bien que eso harías.
Qué pena que nunca te fijaras antes en los ojos del bastardo.
Ahora, mira con cuánta presteza blande su espada tu hermano.
Hazlo, hermano, hazlo.
Pero sabe que portar un brazalete robado no convierte a un bastardo en rey.
Empapado en mi sangre,
pronto resbalará de tu brazo como una serpiente.
Tu reino no durará.
Que esta traición atormente todas tus noches,
hasta que una venganza flamígera se alimente de tu muerte.
Hazlo.
¡Hazlo!
¡Al Valhöll!
¡El rey Aurvandil ha muerto!
-¡Viva el rey Fjölnir! -¡Que viva el rey Fjölnir!
¡Salud, señor rey! ¡Que viva el rey!
¡Tráiganme la cabeza del niño!
¿Lo ven?
-¡Por ahí! -¡Córtenle el paso!
Lo haré lentamente.
¡Viva Fjölnir el sin hermanos!
¡Que viva el rey Fjölnir!
¡Viva Fjölnir!
¡Salud, rey Fjölnir!
El rey Fjölnir se ha conseguido una reina.
¡Fjölnir!
¡Fjölnir! ¡Mi señor!
¡El niño!
El niño.
El niño está muerto. Murió en el mar.
Sí. Se hundió como una piedra.
¡Te vengaré, padre! ¡Te salvaré, madre!
¡Te mataré, Fjölnir! ¡Te vengaré, padre!
¡Te salvaré, madre! ¡Te mataré, Fjölnir!
¡Te vengaré, padre! ¡Te salvaré, madre!
¡Te mataré, Fjölnir! ¡Te vengaré, padre!
¡Te salvaré, madre! ¡Te mataré, Fjölnir!
TIERRA DE LOS RUS
AÑOS DESPUÉS
Vuestras almas de oso arderán en cuerpos de hombres.
Hijos del lobo Fenrir, liberaos de vuestra carne.
Lobos aullarán en la tormenta de Ódin.
Guerreros caerán por el zarpazo del oso.
¡Lucharemos hasta el Valhalla!
Hasta recobrar nuestra forma humana.
Impávidos, beberemos sangre de las heridas de nuestros enemigos.
Unidos en la furia, sembraremos de cadáveres los campos de batalla.
El Padre de Guerra lo ordena: ¡Transformad vuestra piel, hermanos!
¡Lobos sanguinarios, berserkers, desatad vuestra furia!
¡Al Valhöll!
¡No!
¿Qué haces? Ven aquí, ven.
Estos salvajes serán buenos esclavos.
¿No te parece, Björnulfr?
Nos fue bien.
Mejor que nunca.
Desde que te encontramos de niño,
supe que tenías el corazón de hierro helado.
¡Son demasiado débiles! ¡Quiero a los fuertes! ¡No a los débiles!
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá!
¡Mamá!
Toca, idiota. ¡Toca!
Merodea en las sombras, verdugo de mi gente.
Ocúltate.
A pesar de que tus hermanos me robaron los ojos,
te veo.
No soy hermano de nadie.
No comments yet. Be the first to leave one.