200 baris pertama.
TODAS LAS ALMAS HUMANAS SON INMORTALES
PERO LAS ALMAS DE LOS JUSTOS
SON INMORTALES Y DIVINAS - SÓCRATES
¡H¡perión!
Mi pitonisa, ¿qué visión soñó?
Titanes... desatados.
¿Por quién?
Por el rey Hiperión.
Busca el Arco de Epiro para dominar ala humanidad.
Debemos rezar.
Cuando este mundo aún era joven...
antes de que el hombre o las bestias rondaran por estas tierras...
LOS INMORTALES
hubo una guerra en los cielos.
Los inmortales, quienes se habían considerado incapaces de morir...
descubrieron que podían matarse el uno al otro.
En esa guerra se perdió un arma de un poder inimaginable.
El Arco de Epiro.
Los vencedores se declararon dioses
mientras que los vencidos fueron denominados Titanes
y fueron aprisionados en las entrañas del Monte Tártaro.
Pasaron eones, la humanidad floreció
y la gran guerra pasó al olvido.
Pero el mal que había existido...
ha vuelto a surgir.
Hiperión está aquí.
Viene por mí.
Nos tenemos que ir.
MONASTERIO SIBILINO GRECIA 1228 A.C.
Alto. No puede entrar aquí. Está en terreno sagrado.
¿Sagrado para quién?
¿En qué le podemos servir?
¿Dónde está la virgen pitonisa?
Si sigue profanando esta casa provocará la ira de los dioses.
¿Los dioses?
Los dioses.
Los dioses.
Adelante, invócalos.
Reza. Pide su ayuda.
Rézale a los mismos dioses que se quedaron de brazos cruzados...
mientras mi esposa y a mis hijos se enfermaban.
Yo también le pedí ayuda al cielo.
Pero en vez de compasión, me encontré con silencio,
y el espectáculo de ver a mi familia...
sufrir como animales hasta morir.
Tus dioses ya no se burlarán de mí.
Soltaré a los Titanes.
No es demasiado tarde para poner fin a esta locura.
Todavía tiene acceso a la salvación.
Déjame iluminarte, sacerdote
Pondré fin al reinado de los dioses.
PENÍNSULA DE KOLPOS
Manejas bien esa hacha, Teseo.
Quizá algún día tendrás el mismo empeño en buscar una esposa.
¿Estás conspirando con mi madre?
Tu madre se preocupa por ti.
No hay necesidad.
Ser un guerrero...
no implica sólo poder matar a tu oponente con una espada.
También es encontrar una buena razón para pelear.
Yo peleo para proteger a los que quiero.
¿Y a los demás?
- Los demás me dan la espalda. - ¿Los débiles?
¿Los indefensos? ¿Quién los va a proteger a ellos?
Cuidado. Las preocupaciones te harán envejecer.
¡Puta!
Últimas luces para el laberinto.
Últimas luces para el laberinto santo.
Dejen que los ancestros descansen en paz.
Teseo.
Que los dioses te acompañen.
Gracias por las ofrendas.
¿Otro accidente?
Teseo. Quizá algún día me acompañes en mis rezos.
Le pedirás a los dioses nietos para mí.
Madre, tus dioses son cuentos de niños. Mi lanza no lo es.
Y se necesita más que prender velas para tener bebés.
Además, el sacerdote usa un sombrero ridículo.
Mamá, quédate aquí.
¡Compatriotas helenos!
¡Estoy aquí, ante Uds., muy preocupado!
¡El rey de Iráklion, Hiperión, ha tomado el monasterio sibilino!
¡Está a un día de marcha de aquí!
¡Debemos evacuar el pueblo de inmediato!
¡Debemos pelear contra él!
¡Silencio, por favor! ¡Cállense!
¡No podemos ganar!
- ¡Dije que te formes, Lisandro! - ¡No podemos ganar!
¡Tiene fatiga de batalla!
Por favor. Les pedimos a todos que junten sus pertenencias.
¡Váyanse al Monte Tártaro!
¡Refúgiense tras la seguridad dela gran muralla!
¡Ahí estarán protegidos!
Si alguien necesita más tiempo, los viejos, los enfermos,
los escoltaremos mañana.
¡Prepárense para irse!
Te equivocaste de grupo.
¿No van camino a Tártaro?
Sí, pero no viajarás con nosotros.
Vete mañana con los de tu calaña.
¿Mi calaña?
Los campesinos y los indeseables se van mañana.
Mi sangre es tan roja como la tuya.
¿Derramamos un poco para ver?
Madre.
¿Qué pasa aquí?
Este bastardo y la puta de su madre...
¡Paren! ¡Retírense!
¡Retírense!
- Baja la espada. - ¡Me niego!
- ¡Mátalo! - ¡Trate! ¡Él muere primero!
¿Qué quieres, hermano?
Parece que los de mi calaña viajan en la mañana.
Quiero una escolta apropiada.
Si te vuelves a mover, te entierro esto en el cráneo.
- ¿Cómo te llamas? - Teseo.
No es el momento para violencia. Suéltalo.
Sólo si me jura que protegerán al resto del pueblo.
Te lo juro. Dejaré hombres capaces para la caravana de mañana.
- ¡Mátenlo! - ¡Ya basta de tu espectáculo!
¡Agárrenlo! ¡Llévenselo de mi presencia!
¡Es un bastardo!
¡Llévenselo y desármenlo!
Madre...
Guarda tu sed de sangre para las venas de los irakliones.
Únete a nuestras filas. Estás bien entrenado.
Tuve un buen maestro.
Necesito un hombre de tu calibre para derrotar a Hiperión.
¿Por qué habría de servirles? Nos abandonan tan fácilmente
Vámonos, madre.
Lisandro. Tú ya no eres parte de este ejército.
Entrega tu escudo, tu lanza...
y quédate aquí para viajar con los campesinos.
- Pero usted lo vio - Ya está hecho.
Nos vemos luego.
¿Dónde están tus cosas, viejo? No estás listo para marcharte.
Esas odiseas son para los jóvenes y afanosos,
no para una cabra agotada como yo.
Por favor reconsidera. Sabes que quedarte aquí es un suicidio.
Si llegan los irakliones, al menos no sufriré una muerte lenta.
Según dicen, la indecisión no es su estilo.
Estás loco.
Sólo estoy cansado.
Vivir sólo por vivir no es importante, Teseo
Hay que vivir correctamente.
Pelean con una ferocidad que nunca había visto.
Como si pudieran ver en la oscuridad.
Como si fuera una ventaja.
Parecería que no son humanos.
Si son humanos. Los irakliones sangran como nosotros.
La diferencia es que pelean por una creencia.
Eso les permite matar desenfrenadamente.
Por eso van a ganar.
Lisandro. Creía que Helios ordenó que te desarmaran.
Eso ordenó.
Revélate.
Revélate.
- Padre. - Atenea.
- Zeus. - Déjate de formalidades.
Ninguno de los otros dioses nos está viendo. ¿Verdad?
¿Qué?
Cuando venías caminando, parecías un padre.
O quizá un abuelo.
Debemos andar con cuidado, obedecer la ley.
Ningún mortal debe vernos en nuestra forma inmortal.
A ti casi te han visto muchas veces.
Llevas años influyendo en el muchacho Teseo.
Pero como uno de ellos, nunca como un dios.
Sólo como su amigo.
¿Y por qué en
No le teme al peligro.
Ni al dolor, ni a la derrota ni al ridículo.
Sólo teme no poder defender lo que el tanto quiere.
Sus seres queridos.
Si hay un ser humano que los puede dirigir contra Hiperión...
es Teseo.
Pero él lo tiene que decidir.
Es un desertor. Quiere ver al rey
¡Muévete!
Eres un desertor, según entiendo
- Sí, mi rey. - Yo no soy tu rey.
Pero quiero que lo sea.
Pero tú eres un traidor por definición, ¿no?
¿Para qué quiero a un traidor en mis filas?
Yo le puedo decir de un pueblo que no está protegido...
donde puede juntar mujeres jóvenes. Tengo mujeres de sobra.
- Esclavos y armas. - Las armas me sobran.
Lo que quiero es el Arco de Epiro.
Igual que en este monasterio, he removido todos los altares.
Y todavía no lo encuentro.
¿Has conocido a un monje sibilino?
Los monjes de su orden sólo obedecen a la pitonisa.
Con alicientes, la pitonisa podría ver dónde está el Arco.
¿Verdad, monje?
Dime dónde está.
Yo conozco tu fe, monje.
Los sibilinos no pueden quitar una vida por ningún motivo...
ni siquiera la suya propia.
No tienes elección. Dime lo que quiero saber.
Podemos hacer que un monje hable con o sin lengua.
No comments yet. Be the first to leave one.