Las primeras 200 líneas.
Bienvenidos al segundo continente
más grande del mundo, cuna de la humanidad,
África.
Muchos mitos envuelven los paisajes bajo el sol ardiente y a aquellos
que intentan arrebatar pequeñas porciones de tierra habitable
a la arena seca y los bosques impenetrables.
África, con sus elefantes, camellos, leones,
y gorilas
que habitan en oscuros bosques tropicales,
cálidos desiertos y extensas sabanas.
Pero el continente es más que su singular fauna.
El polvo, el calor y el sol,
son elementos asociados al nombre de África.
Estos términos hacen referencia al norte de la región,
dominada por un desierto infinito.
Por muy hostil que parezca el desierto a primera vista,
resulta sorprendente cuando se vuelve a observar.
Aunque los bosques tropicales a lo largo del ecuador
pueden parecer paraísos en la Tierra por sus temperaturas y abundantes lluvias,
la selva aguarda peligros tan mortales como el calor del desierto.
Esta notable contradicción entre bosque y desierto,
lluvia y polvo, vida y muerte
describe a África como a ningún otro lugar del mundo
y se encuentra de manera constante en el continente.
En este turbulento y peligroso paisaje,
el primer ancestro del hombre descendió de un árbol,
lo que supuso la base
sobre la que la humanidad marchó de manera triunfal.
Exploremos la historia de este singular rincón de la Tierra
y descubramos algunos de los lugares más maravillosos del mundo.
En la tierra hay varias zonas climáticas
que favorecen la proliferación de ciertos reinos animales y vegetales
en cada continente.
Antes, inmensos bosques deciduos…
BOSQUES DECIDUOS
…cubrían casi toda Europa.
Este clima termina al llegar a la costa mediterránea…
CLIMA MEDITERRÁNEO
…donde está el clima Mediterráneo, más cálido y seco.
ESTEPA ASIÁTICA
Al este se extiende la estepa asiática,
que atraviesa el continente más grande del mundo.
BOSQUES BOREALES
Al norte de la estepa, los bosques boreales
dominan los paisajes de Siberia y el Extremo Oriente.
Sin embargo en las regiones del sur de Asia,
y en especial en Oriente Medio…
DESIERTOS Y SABANAS
…son comunes las sabanas y los paisajes desérticos.
En el sudeste asiático, se extienden bosques tropicales…
BOSQUES TROPICALES
…hasta Indonesia.
En el centro de la soleada Australia, hay un desierto rodeado
de diferentes tipos de sabanas, estepas y bosques tropicales.
DESIERTOS, SABANAS, ESTEPAS
El Nuevo Mundo, formado por América del Norte,
América Central y América del Sur,
posee un gran número de climas diversos.
En el norte encontramos tundra y bosques de coníferas…
TUNDRAS Y BOSQUES DE CONÍFERAS
…y en el centro y el norte del continente…
PRADERAS Y REGIONES DESÉRTICAS
…dominan vastas llanuras, los parajes templados
y regiones desérticas.
En América del Sur, enormes extensiones de bosques tropicales
recorren el Amazonas
mientras los frecuentes climas duros de los Andes
suponen un contraste extremo.
BOSQUES TROPICALES
En el centro de todos estos continentes y zonas climáticas
está África.
Los desiertos cubren las regiones al norte y sur de la costa oeste
y en el centro está la selva africana.
La selva y el desierto están separados por cinturones amplios de sabana
con distintos climas.
Aunque a primera vista África
puede parecer desoladora y menos interesante que otros continentes,
es el más singular de nuestro planeta.
¿Por qué es tan especial África?
Los aspectos más sobresalientes
son las enormes manadas de animales
que atraviesan grandes distancias en busca de alimento.
Aunque no son solo los elevados números de algunos animales concretos,
sino que también los múltiples y diversos tipos de flora y fauna
caracterizan al continente.
Además de la incomparable biodiversidad de África,
su legado como cuna de la humanidad le otorga una herencia única.
A lo largo de los milenios,
las diferentes culturas de las, en su día, jóvenes especies,
han evolucionado de manera distinta
haciendo que muchas formas de vida diferentes convivan hoy en África.
DESIERTO
Pero a pesar del tiempo
que la humanidad lleva existiendo en África,
el continente aún guarda muchos secretos
en los lugares más profundos.
Los desiertos de África se extienden vastos e infinitos
bajo el sol abrasador.
Al norte se extiende el Sahara,
el desierto seco más grande del mundo,
cubre prácticamente toda la región de África del Norte.
Sus dunas y sus valles forman parte de numerosas leyendas e historias.
El territorio que una vez albergó innumerables reinos
y fue atravesado por las caravanas de la sal de Tuareg, ahora es un lugar
prácticamente inhabitado.
DESIERTO DEL NAMIB
Al sur se encuentra el Namib,
uno de los pocos desiertos de niebla.
Ocupa gran parte de Namibia y Angola y su área casi abarca
los 100 000 kilómetros cuadrados.
El Namib es uno de los desiertos más áridos de la Tierra
y se caracteriza, entre otras cosas,
por sus elevadas y llamativas dunas.
DESIERTO DEL KALAHARI
En el centro de la Cuenca del Kalahari, se encuentra el Desierto del Kalahari
que se diferencia de otros desiertos
por su arenisca roja.
Con casi 900 000 kilómetros cuadrados,
ocupa muchos países africanos.
Toda la Cuenca del Kalahari,
cuyo perímetro está rodeado de sabana seca,
es incluso más grande.
Da igual dónde se encuentre un desierto,
el instinto humano nos hace verlo como un lugar sin vida.
Pero los desiertos son más que areneros enormes y sin vida.
De manera majestuosa, las cumbres de algunas montañas solitarias
se elevan muy por encima de las dunas del desierto,
desde las peculiares crestas de las montañas
hacia la uniforme y suave textura del desierto.
Las cimas de las montañas sobresalen como islas solitarias
de los confines del mar de arena.
Muchos de estos afloramientos
son dunas petrificadas que pueden formar elevadas mesetas.
Otras montañas solitarias suelen tener origen volcánico.
Sin embargo, algunos sistemas montañosos
pueden ser testigos de actividad tectónica violenta.
Algunos ejemplos increíbles
de dicha actividad incluyen el macizo de Ahaggar o el de Tibesti,
el sistema montañoso más elevado en el Sahara.
En el extremo noroeste del Sahara se extiende
la cordillera del Atlas.
Esta cordillera forma una frontera natural
entre el desierto cálido y el clima Mediterráneo
del norte de Marruecos.
Aunque es inusual que haya montañas dentro o bordeando un desierto,
las montañas del Atlas contienen metales y materias primas
como hierro y plata, así como gas natural.
El Teneré o el Gran Desierto
son los nombres del desierto árido más extenso del mundo,
el Sahara.
El Sahara abarca nueve millones de kilómetros cuadrados
con su arena, grava y rocas
es una región tan seca y cálida
que todas las criaturas vivientes sucumben ante el interminable vacío,
al menos en apariencia.
El desierto puede ser algo más que arena y polvo.
De vez en cuando, en algunas zonas,
un río atraviesa el inhóspito páramo.
Pero apenas resulta perceptible con el calor brillante,
y pronto, todo rastro de él se vuelve a perder
en el mar de arena sinfín.
Lejos del agua,
predomina la eterna extensión de arena,
pero el concepto del Sahara como una región llena de dunas infinitas
es erróneo.
De hecho, solo una quinta parte de los desiertos son de arena.
Se conocen como erg
y están formados sobre todo por cuarzo
erosionado por el viento, procedente de rocas y piedras más grandes.
Las formaciones rocosas creadas por la erosión
no solo tienen diferentes formas,
sino que en algunos casos, tienen aspecto realmente curioso.
En la costa oeste se encuentra el Namib,
uno de los pocos desiertos de niebla del mundo.
La fría corriente de Benguela de la costa
es la causante de una década sin precipitaciones en el Namib.
El desierto del Namib existía
hace ya casi 80 millones de años
en Gondwana, el continente original.
Por aquel entonces, no estaba localizado en la costa.
Eso ocurrió tras la deriva continental.
Montañas altas y escarpadas dominan el paisaje
en los extremos del Namib.
El origen de las formaciones rocosas de gravilla
es interesante.
Las grandes diferencias de temperatura
entre los días calurosos y las noches heladas
provocan que las grandes piedras y rocas exploten en pedazos más pequeños.
Volvemos del nublado desierto del Namib
al Sahara.
Aquí, las rocas pulidas por el viento y las solitarias y elevadas dunas
nos esperan de nuevo.
Cerca de las pocas montañas que salen de la arena,
el desierto es especialmente seco.
Sin embargo, no es cierto que el Sahara
ha sido siempre un lugar cálido y con arena.
En los últimos 100 000 años,
ha habido etapas en las que el Sahara era una sabana verde.
La última de estas etapas húmedas o pluviales
fue hace unos 8000 años.
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